Cómo traducir una página web sin que parezca traducida

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Nos encontramos en un momento de globalización. Gracias a Internet personas de todo el mundo pueden entrar en nuestras páginas web y es muy importante que puedan entender todo el contenido que tenemos en ellas. Para ello es necesario tener nuestros contenidos en varios idiomas o, al menos, en un idioma bastante conocido. A pesar de que el español es la tercera lengua más hablada según el número de habitantes, el inglés se encuentra en el segundo puesto. Por ello es importante que nuestros contenidos también estén en inglés y así ofrecer un servicio más globalizado. Traducir una página web puede parecer sencillo pero requiere tener un conocimiento bastante alto del idioma al que la queremos traducir. No obstante, en Internet podemos encontrar muchos trucos, páginas y aplicaciones que nos pueden dar una mano a ayudarnos a traducir nuestros contenidos.

Traducir la página web aumenta las ventas

El objetivo de este artículo es explicar cómo traducir una página web sin que parezca traducida, es decir, que cuente con el sentido necesario para que aquel que entre en ella, piense que está escrita por un nativo y no encuentre frases sin sentido. Esto es muy importante si estamos buscando llegar a un cliente internacional, ya que la calidad de la traducción de nuestra página web nos dará mayor o menor fidelidad como compañía. Traducir una página web correctamente requiere tener buenas habilidades de escritura en tu idioma nativo, entender completamente y sin problemas la terminología de dicha página web y estar muy atento a los detalles.

Partimos de la base que traducir una página web es complicado. Ya que no se trata solo de traducir un extracto, un texto o un artículo, si no que tendrás que realizar diferentes procesos informáticos y de programación para que la página web cambie de formato al seleccionar verla en otro idioma. Si te enfrentas ante la tediosa tarea de traducir tu página web de tu empresa, la mejor idea que puedes tener es contratar a un experto en el lenguaje al que la quieras traducir, ya que solo una persona nativa o con un nivel nativo o muy alto podrá traducir exactamente el contenido. No obstante, si decides hacerlo por ti mismo, te contamos algunos trucos, páginas o programas que podrás utilizar cuando te decidas a traducir una página web.

Diferentes estilos para traducir una página web

Hay dos tipos de traducción. La traducción literal simplemente traspasa las frases de un idioma a otro, sin cambiar en ningún momento la redacción. Mientras que la traducción libre nos permite estructurar la idea de una manera que sea cómoda y entendible para la persona que la va a leer. Es decir, para traducir una página web y que no parezca que sea traducida, la segunda opción es la más correcta ya que al traducirlo de una manera literal se notará mucho que ha sido traducida.

No obstante, los resultados que obtendremos al probar a traducir una página web con estos servicios no serán realmente satisfactorios ya que no están hechos para traducir textos largos y menos páginas webs completas. Traducir una página web de manera correcta no se puede basar en convertir las palabras de un idioma a otro, sino que una idea se pueda entender al cambiarla a la nueva lengua y continúe manteniendo el mismo significado y sentido. En algunas de estas ocasiones es muy complicado ya que interviene la cultura y el contexto para terminar de dar una explicación a dicha idea.

Consejos para traducir una página web

Son necesarias contar con cuatro condiciones para poder traducir una página web de manera correcta. Conocer perfectamente el idioma al cual queremos traducir nuestra página. Tener una idea bastante profunda y detallada de cómo es la cultura de ambos idiomas. Escribir de una manera correcta y contar con vocabulario bastante profundo y detallado. Y por último, tener conocimientos sobre el contenido del texto que estamos traduciendo, ya que también influirá tener más o menos idea sobre los contenidos y las palabras indicadas. Traducir una página web requiere más cosas que simplemente conocer un idioma.

Por ejemplo, si nos encontramos ante una página web sobre un negocio muy específico o una empresa sobre temas científicos, es decir, que requieren tener un mínimo de conocimientos previos sobre ello para entender los contenidos en el idioma nativo, es mejor no lanzarse a traducir la página web si no contamos con dichos conocimientos.

Antes de dar el paso y comenzar a traducir la página web, lo mejor es hacer una lectura exhaustiva y detallada del contenido para así conocer de una manera general el tema y buscar información si fuera necesario. Prueba a imprimir los textos largos que haya en una página web. Te recomendamos que combines el ordenador y el papel y el boli, ya que te será mucho más sencillo. Hazte dibujos para saber la organización de la página web a traducir y así conocer cuál es su orden. Si tienes los textos más largos impresos subraya las frases o palabras que pienses que puedan ser complicados o tener una forma de expresarse diferentes en tu idioma.

traducir una pagina web

Organizar el trabajo en una página web

Analízalas, búscalas en el diccionario, consulta sus significados en diccionarios propios del idioma a traducir. Así conseguirás equivalencias que puedan ser coherentes. Puedes organizar el trabajo separando las traducciones por párrafos. Traducir una página web puede parecer menos costoso que hacer la traducción de un texto o una novela, pero aunque parezca que hay poca cantidad de texto, hay más de la que parece. No obstante, siempre dependerá de la página web que queramos traducir. Si por ejemplo estás traduciendo en español, te recomendamos que lo hagas en un español neutro, evitando expresiones que solo se utilicen en determinados países y en otros no se conozcan. Esto vale para todas las lenguas, por ejemplo entre el inglés americano o el británico. Prueba a hacerlo lo más neutro posible.

Así, una vez que tengas leído todo el texto. Puedes empezar a esbozar un borrador con la traducción del texto. Una vez que tengas toda la traducción hecha, descansa, relájate y tomate un tiempo para olvidarte de ella. Pasado un tiempo vuelve a retomarla, lee de nuevo todo el texto y recapacita si todo lo que has escrito tiene un sentido. Seguro que encontrarás errores que podrás corregir y cambiar. Verifica todos los términos y las palabras más difíciles que habías señalado anteriormente. En este momento decide cuáles son los términos más apropiados en el idioma y decide si utilizarlos finalmente en la traducción. Si tienes dudas acerca de algunos términos puedes consultar en diferentes webs, como Wordreference y sus foros.

El siguiente paso es releer de nuevo el texto. A este punto ya nos hemos olvidado del texto original, ya que te será más fácil comprender el sentido del nuevo texto. Así, tienes que enfatizar y apuntar sobre los posibles errores gramaticales o de ortografía que hayas podido cometer. Si tienes la posibilidad, pregunta a un conocido nativo sobre el texto para poder identificar algún error u olvido. En este punto también te sirve una mano de otro traductor experto o alguna persona que controle bastante bien el idioma final de la traducción.

Formas fáciles de traducir una página web

Si eres un usuario de Google Chrome, sabrás que existe una opción para traducir una página web al idioma de tu ordenador o sistema informático de manera directa. Encontrarás esta opción en la parte superior de la página, seleccionando el botón de Traducir. No obstante, está traducción se realiza de manera automática y muchas de las frases o palabras que podrás leer no tendrán mucho sentido ya que se hace una traducción totalmente literal que no contempla el contexto ni tienen en cuenta las diferentes expresiones propias de cada idioma. No obstante, se realiza con el Traductor de Google, que cuenta con más de 60 idiomas, por lo que tiene una amplia capacidad para traducir una página web en idiomas sobre los que no se suelen tener muchos conocimientos.

No obstante, Internet ofrece decenas de opciones para traducir una página web de una manera sencilla y rápida. Puede que manejes bastante bien el inglés, pero normalmente las páginas web cuentan con argumentos y contenidos que suelen ser complejos y pueden producirte alguna que otra dificultad. La mejor solución para dar pinceladas a la traducción es, posiblemente, recurrir a un traductor online que sea capaz de traducir el texto de una manera rápida y precisa. Pero, obviamente, esto no acaba aquí. Como hemos explicado anteriormente, puede que te sorprenda, pero realmente el servicio que ofrece Google Translate es uno de los mejores en Internet respecto el grado de traducir páginas web enteras sin cambiar y equivocarse mucho en el significado.

Otro servicio para traducir contenido en Internet se llama Babelfish de Yahoo que permite traducir frases o textos largos en diferentes idiomas como el inglés, el francés, el español, el alemán, el griego, el italiano, el chino…etc. Además cuenta con un servicio para traducir páginas web directamente. Entrando en Yahoo!Babelfish, en la primera parte de la página encontrarás un campo de texto en el que se especifica “Traducir una página web”. Allí, podrás seleccionar el idioma del que quieres traducir y al que quieres traducir y pulsar “Traducir” para recibir la traducción de la página web entera.

Diseño de una página web

Mientras que si eres usuario de Firefox sabrás seguramente que este navegador ofrece una alta cantidad de componentes adyacentes, incluso la opción de traducción. En este caso, te sirve el Google Traductor para Firefox, que permite traducir una página del inglés al español usando Mozilla. Cuando lo tengas instalado te aparecerá el icono T al extremo derecho de la barra de navegación y cuando hagas clic arriba podrás traducir la página. Si quieres traducir algunas de las partes del texto, tienes que evidenciar con el cursor y hacer clic después sobre el icono.

También si eres usuario de usuario de Safari tendrás que descargar e instalar una extensión de traducción. Visita la página de extensiones de Safari y dentro de las categorías puedes seleccionar Traducción. Puedes elegir entre varios software para descargar. Seguramente encontrarás algunos de pago que tengan una calidad mayor que los gratuitos, por lo que podrás acceder a un contenido de mayor calidad. Una vez que lo tengas instalado, puedes visitar la página web y hacer clic sobre el icono que encontrarás en la parte alta a la derecha.

Estas opciones también dependerán de dónde tengas alojada tu página web, es decir, si está dentro de alguna plataforma como Wix, WordPress o Jimdo. Algunas de estas plataformas cuentan con servicios propios para traducir las páginas web que pueden contar con una mayor calidad. Por ejemplo, en Jimdo ofrecen la alternativa de crear una página diferente para cada idioma a traducir y posteriormente enlazar una página con otra a través de imágenes o textos, por ejemplo con la bandera o el nombre del idioma.

Conclusión sobre las traducciones

En cualquier caso, siempre que se quiera traducir algo siempre lo mejor es acudir a una empresa de traducción profesional para que no comentamos ningún error y se realice una traducción limpia y sin fallos.

Y tú, ¿ya sabes como traducir una página web sin que parezca traducida?

Imagenes de “traduccion” de Shutterstock

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