Todos creen que lo saben, solo unos pocos lo hacen

muchos hablan pocos hacen
    
muchos hablan pocos hacen

¡Qué peligro! Acaban de darme carta blanca para escribir este texto… no saben lo que acaban de hacer. Y es que en otra persona esto no pasaría de lo anecdótico, pero yo, que hablo poco normalmente, si digo algo es para remover. Si creo que no lo voy a hacer, entonces mejor guardo silencio.

Y lo cierto es que llevo tiempo queriendo hablar sobre una especie de epidemia extendida (y casi normalizada) en el mundo: que muchos crean saber hacer las cosas, que te lleguen a decir cómo tienes que hacerlas tú, pero que solo unos pocos las hagan realmente.

Ya te ha saltado el clic, eh. Seguro que ya estás pensando en esa persona o personas que soltaron la típica de “si es que esto lo hago yo mejor o lo de “mi primo te lo hace por cuatro duros y no te tienes que gastar nada en ese servicio”. Sí, cuñado, sí… pero no te veo hacerlo.

Voy a pasar por varios puntos y te lo cuento mejor…

🧞 Tu primo, el de las webs

Muchas veces nos encontramos esto en el desarrollo de una web o en una estrategia de marketing digital. Puedes cambiar al primo por el sobrino o por el vecino del pueblo, pero el resultado siempre es el mismo: ahorrarse una parte del presupuesto especializado para desperdiciar la mitad que te puedan cobrar.

Porque, seamos francos, los cuatro tips que tu primo haya podido aprender de Google no son suficientes para crear una web o para gestionar una estrategia de marketing digital. Y si es así, señores y señoras del mundo académico: ¡ELIMINEN TODOS LOS GRADOS Y MÁSTERS QUE YA HA LLEGADO EL PRIMO!

Y el problema está en eso, en que de verdad creen saber lo que prometen, pero no lo hacen. Creen saber posicionarte en Internet por ponerte unos emojis en el meta title o gestionar las redes de puta madre porque han creado un meme que a su círculo de colegas les ha parecido brutal. Pero déjame decirte que solo habrás desperdiciado la mitad del dinero que hayas invertido por no invertir en un equipo especializado y formado. El marketing es mucho más que todo eso.

💹 Te pongo arriba en tres meses por 199€

Cambia los tres meses por cuatro y los 199€ por 250€, me da igual. Sal corriendo si vas a contratar un servicio de SEO en el que, sin ni siquiera estudiar tu caso, te prometan resultados en un espacio concreto y a un precio fijo. De verdad, van a sacarte el dinero haciendo cuatro cosas básicas que ni siquiera se adaptarán a tu sector.

Y estos son otros cuñadetes que creen saber lo que hacen, pero que en realidad no realizan lo que prometen. Porque a nada que sepas un poco SEO comprenderás que el posicionamiento orgánico depende de muchos factores: del estado actual de tu web, de tu sector, de los cambios de algoritmo de Google, de los contenidos que aportas a los usuarios y hasta de la voz que transmites en la red. ¿Crees que todo esto se puede englobar en una tarifa y un plazo fijos?

No me imagino a Google atendiendo llamadas del estilo: “Hola, soy el cuñado  de los 199€, no me toques nada que tengo que posicionar a un cliente en tres meses. En Mountain View están temblando, sí….

💁‍♀️ Todos son súper creativos pero no quieren dejarte mal

En realidad son una modestia y una humildad jamás vistas. No puedo hacer otra cosa que reír cuando se menosprecia a la creatividad o se deja de lado. Y es que los que creen saber hacer cosas creativas se limitan a añadir un GIF animado a una publicación o a hacer un clickbait de contenido vacío… ¡Pero mira cuántos han pinchado en el enlace, Paco! ¡Somos la caña!

Todos creen que pueden ser creativos por el mero hecho de cambiar la tónica de vez en cuando. Déjame decirte que eso, como mucho, es sacar una uña de la zona de confort. Luego otros te dirán que saben que la creatividad es una cosa innata y que, por eso, no la tienen en cuenta. Ya saben ellos que el día que se repartieron los dones, la creatividad iba en pequeñas dosis y habrá que resignarse… ¡Qué no!

La creatividad se puede trabajar y hay muchas formas de hacerlo. La pregunta es, ¿cuántos se ponen a hacerlo? Si me permites una analogía con el mundo futbolístico, Leo Messi tiene un don para este deporte, algo innato que hace que, sumado a su trabajo, sea un fuera de serie. Pero que una esencia así sea innata se da en uno de entre un millón de casos.

messi don trabajo

En cambio, cuando observas la trayectoria y lo logrado por su “competidor” (en esto se empeñan más los medios que ellos mismos), Cristiano Ronaldo, compruebas que a base de trabajo, perseverancia y unos objetivos claros, ha sido capaz, no solo de ponerse a la altura de ese don, sino de superarlo. Pero hay que hacerlo y demostrarlo.

✍🏻 Todos saben escribir, no necesitas a nadie para eso

Este caso me encanta. Los que nos hemos formado en Periodismo y no hemos parado de escribir y leer cada día, la coletilla de “eso lo escribo yo, no necesitas un título” la tenemos enmarcada en el hueco de frases célebres que homenajean a la ignorancia.

No hablo solamente de tener un título o no, pero que decidas que sabes escribir un texto, un artículo o una columna solo porque has escrito un par de correos en tu trabajo o porque leas el MARCA con asiduidad, dice mucho de ti.

Luego pasa lo que pasa, que tus textos no posicionan, que el usuario huye despavorido de tu web por la calidad que se encuentra en ella o que en redes te dan de hostias porque tu baca muge y llevas las bicicletas en la vaca del coche.

💃🏻 Todos critican al poder, solo unos pocos bailan con él

Voy a cerrar con esta idea porque es algo que veo a menudo. Todos creen saber que el poder (sea una empresa o una persona) hace todo mal y que ellos lo harían mucho mejor. Pero lo cómico de esto es que, en lugar de investigar por qué ese poder hace lo que hace y empaparse para hacerlo mejor, prefieren quedarse abajo y criticar. Esto, como mucho, te va a dar un par de likes en Internet, pero no te va a hacer alcanzar a ese poder.

Y el problema es el miedo. El miedo a la responsabilidad. Yo no tengo miedo al poder, es más, quiero bailar con él. Y no te hablo de bailarle al agua, seguirle la corriente o cualquier otra metáfora acuática que puedas imaginar. Te hablo de confiar en lo que hago, de quitarme de miedos y respetos y bailarle bien pegado al poder, conocer cómo se mueve  y comprender que puedes estar tan alto como te dé la gana. Pero eso conlleva una responsabilidad y gestionarla supone reducir el miedo a la misma. Que se está muy cómodo sentadito en el sofá echando la culpa a los de arriba porque tú, que has decidido quedarte ahí, no puedes hacer nada.

miedo poder

Criticar al poder sin hacer nada es como atacar una flota de tanques con palos… un verdadero sinsentido, una derrota anticipada. Los tanques ni se van a enterar por mucho que hables y hables… sin hacerlo. Por eso, como dije al empezar este texto, soy de los que habla poco y, cuando hablo, es para decir algo que de  verdad tenga un efecto. Observar, estudiar, comprender, formarse… y hacer. Luego ya hablamos.

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